lunes, 28 de marzo de 2011

La Justicia y “el Cuco” (Caso Marta del Castillo)

 
Mi propósito al abrir este blog, aunque no tuviera una primera entrada descriptiva, fue contar la actualidad política, pero sobre todo jurídica, desde un punto de vista sensato, humilde, fácil, pero a la vez lógico, para que todo el mundo, jurista o no, lo entendiera y reflexionara ( si es que consigo hacer eso). El nombre del blog así lo indica, aunque claro, el criterio lógico, será el mío para mí, y supongo que cada cual considerará el suyo también lógico, por eso, siempre estoy abierto al debate y la reflexión. Les confesaré que el blog se iba a llamar “Reflexiones de un joven jurista” que es lo que soy, pero me decante por este, ya que siempre intento buscar ese punto intermedio, moderado y sensato, al que yo llamo lógica.
He contado todo esto por el revuelo mediático que se ha creado por la condena (escasa condena para la sociedad) de “el Cuco” en el caso Marta del Castillo. En primer lugar hablaré como persona (ya que lo soy antes que jurista) y diré que me repugna ese crimen, así como me repugnan el o los que lo cometieron, hasta puntos inimaginables, y no puedo ni siquiera imaginarme el dolor y el sufrimiento diario de esa familia.
Ahora hablare como jurista, pero me ceñiré únicamente, a este individuo, a “el Cuco”. Tanto los medios de comunicación como la sociedad en general, se ha echado las manos a la cabeza por tal aberrante condena (recordemos que esta es de 35 meses de internamiento, de los cuales ya ha cumplido 25 como preventivo). Esa condena de 35 meses esta impuesta por un delito de encubrimiento, por lo tanto se le absuelve del delito de homicidio. Recordemos en todo momento que el instrumento jurídico con el que se le enjuicia es la denominada la ley del menor.
Entonces, visto todo esto ¿Por qué es injusta esa condena? (tal y como ha dicho mucha gente). Hemos de ser conscientes que afortunadamente, vivimos en un Estado de Derecho, y nuestro sistema en garantista, tanto para unos como para otros. Para este individuo, ya que no hay pruebas de su implicación efectiva en el homicidio, solo del encubrimiento, y para la familia de Marta, ya que perfectamente pueden recurrir a una instancia superior. Pero por favor, les pido que los medios de comunicación no les contaminen, y que tengan ustedes sus propios criterios, y que no les hagan pensar que esto pasa porque los jueces son muy blandos, porque el sistema no funciona, o porque la ley no es rígida. Esa no es la solución.
El sistema es garantista, tanto para lo bueno, como para lo malo, y es, como se suele decir, el menos malo que existe, ¿o les parecería bien que se condenara sin pruebas?
Por último reiterar, “el asco” que me da este crimen y sus presuntos autores (por todo lo que están haciendo pasar a esa familia y por no dejar que el cuerpo de Marta descanse en paz), y a quien lea esta entrada, espero que entienda, que no estoy defendiendo a nadie y menos a ese tal “Cuco”, solo hablo desde la opinión de un jurista, como he dicho anteriormente un joven jurista.

lunes, 14 de marzo de 2011

TORRENTE 4 Y SU CALIFICACIÓN

Uno de mis planes de este fin de semana ha sido ir al cine al ver el estreno de Torrente 4. La saga Torrente, es una saga que me gusta, que me divierte, que me hace reír bastante, y tengo que confesar que todas ellas las he ido a ver al cine. Me parece un buen producto, y Santiago Segura un director inteligente, que como todos haríamos, trata de sacar el mayor partido a ese personaje tan especial, que solo a él se le hubiera ocurrido crear. No crean que voy a hablar sobre el contenido de esta película, ya que este no es un blog de cine, si no que quiero centrar esta entrada en la calificación de esta película.
Lo primero que me llamó la atención al entrar al cine, fue que una película de la saga Torrente fuera para no recomendada para menores de 12 años, pensé entonces, que en esta película no se verían escenas de desnudos como en las demás, o el lenguaje seria más suave, “como ha sido la película más cara de la saga, querrá meter en la sala cuanta más gente mejor” razoné.
Una vez dentro, y como es mi costumbre, me puse a examinar la gente que había en la sala, lleno absoluto, y todos los estatus y grupos sociales posibles, eso sí, mucha chavalería, y una cosa que me llamo mucho la atención, padres con sus hijos de 7, 8, ó 9 años.
La película empezó…y a los pocos minutos ahí está la primera escena…no sé cómo calificarla… subida de tono, para adultos…casi X, ya que incluso la que la realiza es una actriz porno profesional. Aunque me divirtiera la película, y la recomendaría para pasar un buen rato (siempre para mayores de 18 años) está es un festival de tetas, culo (tanto masculino como femenino), sexo, palabrotas, y cochinerías, vamos lo que viene siendo Torrente.
Lo que verdaderamente me preocupa es la calificación de esta película, repito, para mayores de 12 años.  Les explico cómo funciona esto de la calificación. Toda película, en cualquier soporte, antes de ser comercializada debe presentarse en el ICAA o en la Comunidad Autónoma competente para su calificación por grupos de edad del público al que van destinadas las películas. La Comisión de Calificación de Películas Cinematográficas es el órgano asesor encargado del visionado de las mismas. Dependiente del Ministerio de Cultura.
Las películas pueden ser calificadas según los siguientes grupos de edad:
-       Apta para todos los públicos
-       No recomendada para menores de siete años
-       Especialmente recomendada para la infancia. (Esta clasificación se añadirá a una de las anteriores cuando se trate de películas con contenido narrativo y visual destinado a este público objetivo).
-       No recomendada para menores de doce años
-       No recomendada para menores de dieciséis años
-       No recomendada para menores de dieciocho años
-       Película X prohibido el acceso a menores de dieciocho años.

No sé en qué momento, ni como, ni cuando, verían esa película tal comisión, ni se los criterios, pero tengo claro, que una película donde se ve como se practica sexo con una cabra, no puede ser menos que para mayores de dieciocho años.
Por último reiterar que aunque me divertí con la película, estaba bastante incomodo, por todos los jóvenes, que no superaban los diez años, que vi en la sala, y acompañados de sus padres para más inri, igual se piensan que son hasta modernos, o igual es que ese día no podían dejar al chico con nadie, pero me parece aberrante llevar a un niño de esa edad a ver esta película.
Lo más triste de todo y lo que me decidió a escribir esta entrada fue que al día siguiente vi a un niño en un parque imitando acciones de la película…lamentable. El chico, al ver que ese tío hacia tanta gracia a la gente ya tenía nuevo ídolo. Esto son esos pequeños gestos que forjan la educación de un niño, preadolescente o adolescente, así que un cero para  el Ministerio de Cultura, un cero para la comisión de calificación y cero para los padres que llevan a ver esas películas a sus hijos al cine. Mal, muy mal.