Después abandonar por un tiempo mi actividad bloguera, por motivos laborales, la retomo para hablar del maltrato sufrido por los medios al Derecho.
“No hay justicia” “¿Dónde está la justicia?”, son las frases más repetidas que solemos oír en los medios, y esto es lo que llega al ciudadano, lego en Derecho, que a base de tanto oírlo se lo cree, y lo vuelve a repetir gratuitamente en cualquier conversación, sin saber lo que está diciendo (justo lo que me paso el otro día y lo que me animó a escribir esta entrada), comprensible por otra parte, ya que la información de los medios sobre el Derecho es la única información que tienen. Yo, por ejemplo, no he estado nunca en Alemania, pero si a los medios les diera por hablar mal del país germano, seguramente se me quitarían las ganas de ir y a la vez también la criticaría, sin haber estado allí y sin saber realmente lo que pasa.
Así las cosas, los medios de comunicación, están queriendo sacar un ODIO MEDIATICO hacia la justicia desproporcionado, metiéndonos por los ojos, día a día, hora a hora, lo “blanda” que es la justicia para los delincuentes y dejando por los suelos la (sagrada) presunción de inocencia, que en este país parece ser casi un chiste. Como he dicho en otras entradas, me siento afortunado de vivir en un Estado de Derecho, donde existe una presunción de inocencia, y donde para poder culparte de algo, se tiene que PROBAR (y no confundamos pruebas con indicios). El problema de este país es que pasa lo siguiente; la Policía encuentra ceniza en el lugar del crimen y ya afirma que tiene pruebas de que el asesino se ha fumado un cigarro... Luego llega el periodista de turno, y redacta su noticia "y demostrando una vez más su frialdad, el asesino, tras haberle quitado la vida a la víctima, se fumó tranquilamente un cigarro..." Luego eso lo leen millones de personas, y ya tenemos la película montada. Así funciona esto.Los Juristas (no todos claro) tenemos una coraza para repeler todas las “sin fustadas” que se oyen en los medios, no porque seamos seres superiores, si no porque vemos el derecho desde otra perspectiva, dentro siempre de un criterio lógico, sin querer en ningún momento el ojo por ojo, no sentenciando nada antes que el juez o tribunal, y por supuesto dando prevalencia a la presunción de inocencia.
Si todos los días en los medios pusieran en tela de juicio los principios de la arquitectura o del periodismo o de la medicina y a los arquitectos, periodistas o médicos (por ejemplo) entenderían lo que sentimos los juristas cuando encendemos el televisor o la radio, no queriendo esto decir, que no haya cosas que arreglar en la justicia o que la justicia sea perfecta, pero es que nada lo es.




